Centenario de Dalí: el Genio y la política


España entera celebra el centenario del nacimiento de Eugenio Salvador Dalí. Pintor, escultor, dramaturgo, escritor, cineasta… el Leonardo da Vinci español del siglo XX supo forjarse un halo de excentricidad y egocentrismo que marcaría el mundo de las artes del siglo XX. Entre sus numerosas  atracciones, seencontraba la política. Este es un repaso desde la óptica política, por subiografía.

 

LOS AÑOS VEINTE: LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES

 

Septiembre de 1921. Dalí es aceptado en Academia de Bellas Artes de San Fernando,y en la Residencia de Estudiantes. Si bien no aprendió mucho de sus profesores, como bien señala Dawn Ades en su biografía Dalí, si que trabó amistad, sin embargo,con una serie de personajes que marcarían su manera de entender la vida, elarte y la política en estos primeros años. Dalí compartió vivencias convanguardistas como el poeta Lorca, Luis Buñuel, Pepín Bello y Eugenio Montes, que después sería uno de los intelectuales falangistas más allegados a José Antonio. Este grupo “estridente yrevolucionario”, en palabras del genio Dalí, había heredado de lageneración anterior, de la tradición ultraísta (un movimiento fundado por Rafael Cansinos-Assens, opuesto al modernismo), y relacionado con el dadaísmode Tristán Tzara.

 

Salvador Dalí, a pesar de ser catalán, y de que su origen presidiera gran parte de su obra artística, nunca fue seducido por elfantasma fácil del separatismo. Al contrario que su compañero de pinceles JoanMiró, activo militante separatista y antiespañol, Dalí sostenía que había que universalizar lo local, haciendo él lo propio con la barretina catalana. Noobstante, siempre fue embajador español en el extranjero, especialmente durantesu estancia en Estados Unidos, en los años cuarenta.

 

Sus primeras incursiones en política le llevan a unamilitancia anarquista. Hijo de padre ateo y republicano, y de una madre fervientecatólica, Dalí se crió en un ambiente familiar en el circulaban ideasprogresistas. Incluso la familia padeció cierto acoso por parte de la Dictadura de Primo deRivera al acoger a algunos de los barceloneses más significativos, que estaban siendo perseguidos por el gobierno del Directorio. Este manifestado anarquismode Dalí le costó pasar un mes encarcelado en Figueras y en Gerona, al haberparticipado en la quema de una bandera española, en el transcurso de unosdisturbios iniciados en la Escuela de Arte de Figueras, durante unaprotesta contra la Dictadura. En 1926 fue expulsado de la  Academia de Bellas Artes de San Fernando por suscontinuos excesos e insubordinaciones.

 

REPÚBLICA Y GUERRA CIVIL

 

Dalí se había sumado al movimiento surrealista, delcual sería uno de sus prohombres. Este movimiento no sólo se circunscribía a loestrictamente artístico, sino que además flirteaba con posturas sociales ypolíticas revolucionarias, muchas veces identificadas con el comunismo y elmarxismo. La década de los años treinta resultó ser fecunda para el movimiento.No obstante, el descubrimiento entre 1929 y 1930 del “método paranoico-crítico”,favoreció la emancipación artística de Salvador, y su separación, a mediados dela década, del movimiento surrealista. No obstante, durante esta etapa dió unaconferencia en el Ateneo de Barcelona que definió como una contribución para la“demolición definitiva de ideas como familia, religión y patria”.Como prueba gráfica basta ver la película Unperro andaluz, obra anticlerical (realizada junto con  Luis Buñuel en contra de Juan Ramón Jiménez),que recibió la ira de los católicos franceses en su estreno.

 

Su ruptura con André Breton, el líder oficial del surrealismo, le desplazó de sus correligionarios. Bretón afirmaba que la obra de Dalí desde 1936 carecía de interés para el surrealismo, y en 1939,finalizada la Guerra Civil,se apartó del grupo e inició un camino solitario. Dalí no se mostraba indiferenteante los objetivos sociopolíticos de los surrealistas, sino que se mostrabafútil ante ellos. Llegó incluso a chocar en sus gustos y estética con losmiembros del surrealismo. Calas, en 1941, reprochó duramente la nueva posturade Dalí en un artículo publicado en la revista View: “Dalí no cree ya en losvalores de los revolucionarios. Ha redescubierto España, la penitencia, elcatolicismo el clasicismo; adora la forma y se esfuerza por dibujar como Ingres”.Calas, apuntaba que, si bien Dalí había abrazado artísticamente el clasicismoen una época anterior, ahora lo hacía movido por su nuevo posicionamientopolítico reaccionario. Lo cierto es que la proletarización del movimiento surrealista(Bretón era comunista y había ofrecido el apoyo del movimiento surrealista  a la URSS, en un telegrama reproducido en la primera página de SASDLR) favoreció la salida de Dalí. Losintentos de sovietización del movimiento artístico produjeron ácidas discusionesentre Dalí, Bretón, Aragon, y André Crevel.

LOS TOTALITARISMOS EUROPEOS Y SALVADOR DALÍ

 

                La fascinación que tuvo Hitler en Dalí queda patenteen su libro Confesiones inconfesables: “(…) parami, Hitler encarnaba la imagen perfecta del gran masoquista, capaz de iniciaruna guerra mundial, por el puro placer de perderla, y de enterrarse a sí mismo,bajo los escombros de un imperio”.  TantoHitler como Lenin fueron tratados por Dalí como “delirantes sujetos oníricos”. Esta fascinación, que en absoluto fueuna declaración de principios en su favor, obligó a Dalí a declarar ante elgrupo de surrealistas dirigidos por Bretón, que no era enemigo delproletariado, lo cual hizo el pintor hincado de rodillas en el suelo. Aquelepisodio, definitivamente separaría al artista del grupo surrealista. Susdelirantes fantasías con Lenin y Hitler quedan impresas en la serie Guillermo Tell, cuadros protagonizadospor Lenin o El enigma de Hitler,protagonizado por el dictador nazi.

 

A partir de 1945 Dalí comienza a pintar cuadros históricos. Fascinado por la Fe, por el mundo del Imperio Hispánico, cuadros como El sueño de Cristóbal Colón son, sin duda, temas estrictamentedalinianos relativos a la fe y a la fuerza de la tradición, bajo una claraintencionalidad épica.

 

EL DALÍ JOSEANTONIANO

 

Dalí se había declarado joseantoniano en algunas ocasiones.Existen dos pruebas gráficas de esta declaración de principios, que son las dosfotografías de su despacho: una tomada en 1966 y otra tomada en 1974. Esteretrato oficial de José Antonio presidía una de las habitaciones de su casa. Almorir Dalí, los derechos de autor fueron adquiridos por el Estado Español desde1989 hasta 1994. Fue en 1995 cuando la Fundación Gala-Dalí se hizo cargo de ellos, asícomo de la gestión de la Casa-Museo Dalí. con la condición de no mover un ápice sudisposición. Todo debía quedar tal y como lo dejó el artista antes de fallecer.Ni un solo cambio. Faltó tiempo para que se retirara el retrato de José Antoniovestido con camisa azul, del despacho del artista.

 

Además, Dalí y Manuel Vázquez Montalbán realizaron juntos, en 1972, la ópera-ballet Étre Dieu en honor de José Antonio Primode Rivera. Dalí elaboró el boceto del guión (apenas diez líneas) y Montalbán,ajeno a conjuras comunistas, elaboró el libreto de la obra nunca representada,que habría sido dirigida por el compositor Igor Wakhévitch, y patrocinada porel mecenas catalán Oriol Régas, renovador cultural de la Barcelona de lossetenta.  Dalí define a José Antonio ensu obra como “nuestro gran héroe españoly mártir” y pone en boca del Fundador ataques a “ese personaje funesto que se llamaba Jean-Jacques Rousseau”. Eneste sentido, el pintor declara en su ópera que “la garantía más grande de corrupción y de equívoco pegajoso yabominable, es la democracia que todo lo aplasta. Es por esto que José AntonioPrimo de Rivera se había sublevado contra el principio democrático y se habíainstaurado en su cerebro unos regímenes que garantizaban mucho más la libertadde cada individuo pues, en una monarquía absoluta, hay sitio”. Y en sulibro Las pasiones según Dalí(conversaciones con Louis Pauwels) habla del retrato fotográfico del fundadorde Falange, hoy desaparecido de las paredes de Port Lligat, y admite que “José Antonio tuvo el valor de presentarsetal como era, de hablar en nombre de lo que él consideraba la élite, y deproponer un programa que borrara todos los ¡Abajo! en un solo lema: ¡ArribaEspaña!. No estoy haciendo apología del fascismo español. Lo que admiro de estediscurso es la voluntad de inversión de las ideas en sentido vertical”. Hoyla ópera Ètre Dieu es custodiada por la fundación Gala-Dalí,con un hermetismo que ha vetado incluso a estudiosos de la vida del genialartista examinar tal documento.

 

MONÁRQUICO (POR CONVICCIÓN), PERO ¿UN GENIO DALÍ, DEMÓCRATA?

 

En sus últimas apariciones televisivas, el siemprecontrovertido genio de Cadaqués se declaraba monárquico. Pocos días antesmorir, exclamaba “no puedo morir, nopuedo morir, por su Majestad el Rey, por Cataluña y por España”. A pesar de esta anécdota televisiva, recogida por las cámaras, Salvador Dalí se reconocióabiertamente monárquico, lo cual encajaba perfectamente con su talante elitista y su apego a la tradición hispánica (siempre se había sentido fascinado por la España de Carlos I y deFelipe II).  

Finalmente, ¿sería Dalí demócrata hacia el final desus días? Esto es lo que parece que nos están queriendo sugerir. La ministra deCultura, Carmen Calvo, ha querido vendernos, el día del centenario, unarelectura del personaje. La ministra, dijo que había que perdonar ciertospecados ideológicos de Salvador Dalí, y que había que ganarlo para la democracia. Rostro más duro que el de una ministra que no nos merecemos no tiene límite. La izquierda, de nuevo maestra en mentir, robar y plagiar. Dalí, nos guste o no nos guste, fue juvenilmente anarquista, imposiblemente comunista, extrañamente joseantoniano e inexistencialmente demócrata. Pero Dalí fue, por encima de todo, el Divino Dalí.

 

“(…) la garantía más grande decorrupción y de equívoco pegajoso y abominable, es la democracia que todo loaplasta. Es por esto que José Antonio Primo de Rivera se había sublevado contrael principio democrático y se había instaurado en su cerebro unos regímenes quegarantizaban mucho más la libertad de cada individuo (…)”.

Salvador Dalí en Las pasiones según Dalí

 

Publicado en la revista No Importa nº 77(julio de 2004). pp. 16-17.

 

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Iván Garcia Vázquez

Iván García Vázquez Arqueólogo e Historiador

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